Mostrando entradas con la etiqueta Experiencia Uno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Experiencia Uno. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de mayo de 2021

DETRÁS DE ESCENA: Entrega de La Cosa.

 



(Pretendiendo que la imagen de la flor es una guitarra con sus respectivos detalles). 

 

ENTREGA: La Cosa.

 

 Punto F: f/3.2

Tiempo de Exposición: 1/60s

Velocidad ISO: ISO-250
 
 

Vida y Funeral de la Cosa.

"Sentí amor por el arte desde que era chica; mis primeros acercamientos fueron la ilustración, el escuchar música y el bailar. Recuerdo con ternura aquellos años inocentes dónde monetizar el ocio y/o el arte no era una idea viable, porque era un mundo idóneo e inocente donde los sueños y aprendizajes iban a rendir frutos en la vida adulta.

Casi una decada y media después, la perspectiva hacía todo aquello que amé y amaba, se fue deteriorando con la vida adulta. La realidad actual consta que aquello que no te genera ganancia ni placer a corto plazo, es inútil. 

Aprendí a tocar la guitarra un poco antes del inicio de la Pandemia, había aprendido previamente, de hecho. Pero no contaba con los instrumentos a mano como para poder practicar casi a diario. Soy zurda, otro "impedimiento" díficil de capitalizar y monetizar. Los instrumentos y, valga la redundancia, cualquier objeto que sea para zurdos, suele salir casi el doble. La guitarra fotografiada es, de hecho, algo que me "regaló" mi tío, casi que es propia mía, los dos zurdos de la familia, con aspiraciones musicales. Algo extra a acotar es que, antes de aprender a tocar la guitarra, ya hacía canto. Por lo que cantar y tocar sincronizado fue, de alguna forma, más sencillo de aprender.

Éste objeto, ésta COSA, es aquello que más amo y odio. La dualidad de la creatividad es ya parte de mí. Amo/Odio crear, dibujar, ilustrar y componer. No llego nunca a alcanzar la perfección expectativa cual manifiesto y pongo mi esfuerzo en dar y molestar al mundo. No llego a las reproducciones que quiero. No llego a la cantidad de visualizaciones que la ilustración desearía que tenga. Aquel texto que escribí con tanto esmero y tenacidad, no va a ser leído más que por mi círculo cerrado.

Sin embargo, Amo más que Odio todo lo que hago. No deseo mercatilizar lo que hago, ni vender arte vacío, ni ser quién no creo ser. Trato de tener fidelidad a lo que construí y pretendería seguir así. Se me hace lejano monetizar estas cosas; la sensibilidad del arte, la licencia de la violencia y la terapia de ésta."

(https://catalinapita-iyc1.blogspot.com/2021/04/experiencia-uno-la-cosa.html) 



lunes, 3 de mayo de 2021

Detrás de Escena: PRE-ENTREGA de La Cosa.

 


Única iluminación: las lámparas.

 Iluminación de lámparas más lámparas, más lámparas...

Algo que ama Malva más que sentarse sobre el estuche de la guitarra, es ser el centro de atención. Estuvo a todo momento mirando y rascando, mientras preparaba las cosas, lo que hacía. Cuando finalmente apunté la cámara hacía ella, se quedó quieta y se fue. ¿Quería una foto, también? Donna también miraba, pero es mucho más tímida. Es fuerte el contraste entre perro y gato.

Más allá de caniches mestizos y felinos sin raza, el detrás de escena se ve hiper caótico. No encontraba espacio ni iluminación apropiada para montar La Cosa. Así que di vuelta un sillón, puse una tela negra y probé distintas iluminaciones, incluso consideré de usar luces de vela, pero quedaba algo tétrico.  

Y después de tanto agarrar la guitarra de acá para allá, todavía no practiqué ni un poco. Ah sí, la vida del artista.



PRE-ENTREGA: La Cosa.

 




 

Algunas reflexiones.

Tuve una sensación muy rara al armar la nueva escenografía para la cosa: sentía que preparaba un funeral para La Cosa. Se sintió particularmente raro y bizarro, no diría que "feo", "odioso", porque no fue más que una sensación. 

Otra cosa ociosa que me gustaría agregar es que pude reconectarme en estos tiempos con cosas, entre esas, con Joy Division. Admiro a Ian Curtis. Un detalle muy pochoclero es que tiene (o tenía) Venus en Géminis, ¡Como yo!. Y había particularmente buscado cuál era el problema con la mini sociedad astrologica con Venus, Géminis y constelación de pollo desmenuzado...

Cuestión que, estaba armando la escenografía pensando en Joy Division; Ian Curtis, la cosa de amor-odio y la pica con temas redudantes astrologicos que existe, mientras se me mezclaba mentalmente el considerar la decoración para la guitarra zurda. 


PUNTO F: f/5
TIEMPO DE EXPOSICIÓN: 1/50s-1/10s-1/15S
VELOCIDAD ISO: ISO-400/ISO-800/ISO-160




martes, 20 de abril de 2021

EXPERIENCIA UNO / LA COSA.

 RETRATO FOTOGRÁFICO DE UN OBJETO.


 

Sentí amor por el arte desde que era chica; mis primeros acercamientos fueron la ilustración, el escuchar música y el bailar. Recuerdo con ternura aquellos años inocentes dónde monetizar el ocio y/o el arte no era una idea viable, porque era un mundo idóneo e inocente donde los sueños y aprendizajes iban a rendir frutos en la vida adulta.

Casi una decada y media después, la perspectiva hacía todo aquello que amé y amaba, se fue deteriorando con la vida adulta. La realidad actual consta que aquello que no te genera ganancia ni placer a corto plazo, es inútil. 

Aprendí a tocar la guitarra un poco antes del inicio de la Pandemia, había aprendido previamente, de hecho. Pero no contaba con los instrumentos a mano como para poder practicar casi a diario. Soy zurda, otro "impedimiento" díficil de capitalizar y monetizar. Los instrumentos y, valga la redundancia, cualquier objeto que sea para zurdos, suele salir casi el doble. La guitarra fotografiada es, de hecho, algo que me "regaló" mi tío, casi que es propia mía, los dos zurdos de la familia, con aspiraciones musicales. Algo extra a acotar es que, antes de aprender a tocar la guitarra, ya hacía canto. Por lo que cantar y tocar sincronizado fue, de alguna forma, más sencillo de aprender.

Éste objeto, ésta COSA, es aquello que más amo y odio. La dualidad de la creatividad es ya parte de mí. Amo/Odio crear, dibujar, ilustrar y componer. No llego nunca a alcanzar la perfección expectativa cual manifiesto y pongo mi esfuerzo en dar y molestar al mundo. No llego a las reproducciones que quiero. No llego a la cantidad de visualizaciones que la ilustración desearía que tenga. Aquel texto que escribí con tanto esmero y tenacidad, no va a ser leído más que por mi círculo cerrado.

Sin embargo, Amo más que Odio todo lo que hago. No deseo mercatilizar lo que hago, ni vender arte vacío, ni ser quién no creo ser. Trato de tener fidelidad a lo que construí y pretendería seguir así. Se me hace lejano monetizar estas cosas; la sensibilidad del arte, la licencia de la violencia y la terapia de ésta.


Gracias especiales a mi hermano por colaborar en la puesta, con sus manos.


 


 

impermanencias