Iluminación de lámparas más lámparas, más lámparas...
Algo que ama Malva más que sentarse sobre el estuche de la guitarra, es ser el centro de atención. Estuvo a todo momento mirando y rascando, mientras preparaba las cosas, lo que hacía. Cuando finalmente apunté la cámara hacía ella, se quedó quieta y se fue. ¿Quería una foto, también? Donna también miraba, pero es mucho más tímida. Es fuerte el contraste entre perro y gato.
Más allá de caniches mestizos y felinos sin raza, el detrás de escena se ve hiper caótico. No encontraba espacio ni iluminación apropiada para montar La Cosa. Así que di vuelta un sillón, puse una tela negra y probé distintas iluminaciones, incluso consideré de usar luces de vela, pero quedaba algo tétrico.
Y después de tanto agarrar la guitarra de acá para allá, todavía no practiqué ni un poco. Ah sí, la vida del artista.
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